Amar al cuerpo que duele

Esta semana la fisio me dio permiso para “escalar un poquito con mucha calma” y hoy me he puesto los gatos por primera vez en dos semanas. Dos semanas no son nada, hemos pasado confinamientos más largos y, con suerte, hasta vacaciones. No son nada a menos que sientas dolor. Cuando sientes dolor la percepciónContinue reading “Amar al cuerpo que duele”

Eso no significa que no pueda escalar

Este finde he llorado mucho. Este finde tenía compe en @lasaladeltiempo Lo había apuntado en la agenda, había planificado los entrenos de la semana, me sentía bien, estaba motivada, pero no ha podido ser. Una lumbalgia horrorosa me ha obligado a doblarme sobre mí misma, a mirarme a mí misma, otra vez. Estos días han sido paraContinue reading “Eso no significa que no pueda escalar”

Escalar es aprender un idioma

En septiembre me apunté a clases de francés. Siempre había querido hacerlo, desde bien niña, pero por circunstancias diversas nunca pude, así que fue una especie de autorregalo. Un par de meses después de empezar el curso, entré en Spotify para escuchar una lista de música que tengo con canciones en francés y me llevéContinue reading “Escalar es aprender un idioma”

Prestar más atención

Amanece lluvioso y yo casi no me puedo levantar de la cama del cansancio y sueño acumulados. Ayer pasé algo de miedo en el rocódromo, creo que es la primera vez que siento miedo “de haberme hecho algo” y me despierto con eso en la cabeza. Estaba haciendo un bloque marcado con esparadrapo, lo queContinue reading “Prestar más atención”

Fuerte, “pero no mucho”

Cuando doy talleres en institutos sobre construcción de la imagen corporal les pregunto qué atributos físicos creen que deben tener los hombres y las mujeres. Hay discrepancias pero siempre coinciden en algo: las chicas pueden estar fuertes “pero no mucho”. Ese “pero no mucho” es importante. A las mujeres siempre se nos dice ese “peroContinue reading “Fuerte, “pero no mucho””

Cierto punto de obsesión

Mi relación con la escalada es una especie de romance. Mientras no escalo pienso en ella, me preparo para ella, y cuando la tengo delante trato de disfrutarla como si fuera, igual que yo, un ser mortal.  … Regurgito esta idea mientras leo un reportaje de hace un par de años en El País sobre el NangaContinue reading “Cierto punto de obsesión”

¿Existe la soledad?

¿Existe la soledad? ¿Existe la soledad entendida como la ausencia de lo otro, de lo otro humano? O, en cambio, como dice O., ¿lo humano impregna hasta los lugares a los que acudimos para escapar de lo humano? Como el monte en el que hay trazados caminos, señales, desperdicios… ¿Podría decir que estoy realmente solaContinue reading “¿Existe la soledad?”

Los objetos queridos

Leo un capítulo de La virtud de la montaña en contra del desapego, del desechar y de la obsolescencia programada. Dice «todos podríamos enumerar una lista de cuatro o cinco objetos de los que solo nos desprenderíamos experimentando un desgarro emocional de cierta intensidad». Y añade: «Los objetos muy queridos se convierten de hecho deContinue reading “Los objetos queridos”

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